domingo, 2 de febrero de 2014

...

Me es imposible definir al amor en la figura de una persona. Es un recorrido que uno transita de vez en cuando y, con un poco de suerte, al lado de una persona que comparte las mismas ganas de echarse a caminar un trecho contigo. El tiempo no importa, el amor lo vuelve todo presente. Si en realidad es así, quiero enamorarme de un modo irracional, inocente, atrevido, infantil, consciente, profundo, honesto, alegre y sano, de una buena vez.
Luego de un breve recorrido hacia el pasado, es inevitable el carrusel del “si hubiera” – porque el tiempo, a pesar de la voluntad y del amor, no retrocede-, es decir, ¿si lo hubiera conocido antes?, el consiguiente, ¿y si no lo hubiese conocido nunca?