Poco a poco los medios comienzan a hablar más de las series de televisión que de las películas. En medio del verano, con los grandes blockbusters decepcionando a los fans, parece que las series son el nuevo centro de atención. “Stranger Things” es la nueva apuesta de Netflix que ha logrado lo que muchas películas en los últimos meses no: convertirse en la indiscutible favorita de todos. Y es que esta serie es muchas cosas: una carta de amor a los años 80, una trampa de nostalgia, un homenaje a Steven Spielberg, Stephen King, John Carpenter, pero sobre todo, una historia muy bien contada.
El inicio de la serie podría ser el de un capítulo de “The X-Files”, en el que un hombre huye de algo desconocido que pronto lo atrapa en un elevador. Uno esperaría que comenzara la historia con una especie de agentes encargados de resolver el crimen, y aunque se presenta a los verdaderos héroes del show, estos están lejos de ser investigadores privados. Un grupo de niños jugando “Dungeons and Dragons” en un sótano. Ellos serán parte esencial de un show que puede gustar tanto a jóvenes como a adultos. La misteriosa y sobrenatural desaparición de Will, uno de los niños, hará que los otros tres se sumen (independientemente) a la búsqueda de su amigo. En esta misión también se incluyen el jefe de policía de Hawkins, Indiana, y la madre y hermano de Will.
“Al ser ambientada en 1983, los productores debían lucirse con la curación musical. ‘White Rabbit’, de Jefferson Airplane, ‘Heroes’, a cargo de Peter Gabriel, se convierten en parte esencial de la escena”.
Como buen tributo al misterio clásico, la CIA tiene que estar en medio de todo, y ellos, siendo la desalmada institución, también abren la historia de Eleven, una niña que con un mínimo diálogo se roba el show desde el primer episodio. Su historia se cruza con la de los otros niños, y ésta llega a tener algo que ver con la de los adultos y poco con la de los adolescentes, y ahí es donde recae la genialidad del show, vemos un misterio abordarse desde distintos puntos de vista.
Winona Ryder regresa a la pantalla como la madre de Will y es quien le da el toque dramático a la serie. Su dolor se convierte en el tuyo, pues su actuación es tan creíble que te hace olvidar que se trata de una ficción y sientes que te encuentras ante una mujer que sufre el peor dolor de todos: no saber qué ha sido de su hijo.
Ocho capítulos planeados para ser visto en la nueva moda del binge watch. Los mismos creadores han admitido que esperan que la gente devore los episodios. La producción es equiparable a la de una cinta y podría pensarse en “Stranger Things” como una película de casi ocho horas, pues cada capítulo se toma su tiempo en llegar al clímax y en aportar algo esencial; con ocho episodios se cuenta más que en una cinta, pero no se tienen capítulos de relleno como en las series de hasta 24 capítulos por temporada.
Otro de los ganchos de la serie es el uso de las referencias culturales. J. J. Abrahams contó con la bendición de Spielberg para grabar “Super 8” y hasta ahora se consideraba el más grande homenaje a “E.T.” y todas las películas de la época, pero los hermanos Duffer (creadores de la serie) hicieron de “Stranger Things” el ganador indiscutible. DnD, Star Wars, Evil Dead, The Goonies, Cosmos, Atari y muchas cosas más son mencionadas a lo largo de la serie, pero eso no es todo. La cinematografía parece un pastiche de referencias a la historia del cine, y así como se pueden encontrar las obvias, como “E.T.”, “Alien”, “Close Encounters of the Third Kind”, también están las sutiles referencias en las que hay que poner atención: “Akira”, X-Men #134, “Phantasm”, “Under the Skin” e incluso las míticas tomas del baúl de los automóviles en las cintas de Tarantino.
El diseño sonoro es excelente, la muestra de que el terror y el suspenso son en gran parte el diseño de audio empleado de manera correcta. Entre atmósferas desoladoras, días soleados y noches lluviosas, el terror parte de forma original, siempre cuidando el tono de cada escena. El otro aspecto sonoro, y al que se le da suma importancia, es la música. Al ser ambientada en 1983, los productores debían lucirse con la curación musical y vaya que lo hicieron. ‘White Rabbit’, de Jefferson Airplane, ‘Heroes’, a cargo de Peter Gabriel, o ‘The Bargain Store’, de Dolly Parton, se convierten en parte esencial de la escena en la que suenan, llevando al espectador de la sorpresa a las lágrimas rápidamente. ‘Should I Stay or Should I Go’ es aún más importante al ser cantada y mencionada en distintas ocaciones, revelando el poder que la música tiene en cada uno de nosotros.
La serie aún no ha sido renovada para una segunda temporada, pero no falta mucho para que eso suceda. Con pocos días de estreno, todo el mundo está hablando de ella y los creadores ya se encuentran en charlas con los guionistas para darle una nueva aventura a sus personajes principales. Hay quienes deseaban que la historia tomara el curso de “American Horror Story”, cambiando de narrativas y personajes, pero los niños se convirtieron en los favoritos de todos, en especial Eleven (Millie Bobby Brown) y Dustin (Gaten Matarazzo). El siguiente video muestra los primeros minutos de la serie, suficientes para engancharte y desear tener pronto la segunda temporada.
También cabe resaltar el desarrollo de personajes. En un principio Mike y Nancy parecen ser la copia fiel de Sam y Lindsay de “Freaks and Geeks”, pronto esa idea se olvida por el crecimiento que ambos tienen en cada capítulo. Cada personaje comienza creyendo algo y actuando de cierta manera, y al final de la temporada puedes ver que todos están en un lugar completamente distinto.
Nostalgia, terror, suspenso, música, efectos especiales y mucho más hacen de “Stranger Things” la serie perfecta. Bastan unas horas para terminar la temporada, por lo que probablemente sólo necesites un fin de semana para terminar esta adictiva serie que promete revolucionar la forma en que vemos televisión
http://culturacolectiva.com/la-nueva-serie-sobrenatural-de-netflix-que-casi-nadie-conoce-y-no-podras-dejar-de-ver/
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